
LA Presidenta y la Secretaria del Comité de empresa de Valoriza decidieron, tras consultar a las bases y aprobarlo una mayoría de dicho comité, dar inicio a una serie de concentraciones en diversos lugares de la Universidad de Málaga: ante las puertas principales de entrada de la Facultad de Derecho (donde, por cierto, coincidieron en una ocasión con una conferencia del Presidente del Parlamento de Andalucía, Manuel Gracia Navarro), en el patio exterior de la Facultad de Medicina, en las miniescaleras del edificio del Rectorado en el parque y ante la Biblioteca General en horario vespertino tardío. El sistema empleado: concentraciones en días y horas señaladas (excluidos sábados y domingos), previamente autorizadas por la subdelegación de Gobierno. No hubo grandes problemas, salvo el mal gusto de comentarios de alumnos (con alusiones sexistas insultantes), de dos miembros del PAS y de un guardia de seguridad de la en ese momento empresa Securitas (ahora Eulen Seguridad, S. A.) y luego el ruido y pancartas que afeó un acto de doble doctorado honoris causa. Las concentraciones han durado desde el 7 de abril de 2014 al 5 de junio de 2014, las más numerosas las de Medicina, pues reunían en el horario de media hora para el café y bocadillo a un considerable número de personas de los servicios que trabajan en Teatinos. Los instrumentos: pancartas, pitos, silbatos, zampoñas, flautas, ruido de gritos… ninguna musicalidad que nos recuerde a Bach o a Vivaldi, ni si quiera al flautista de Amelín. Las trabajadoras han luchado ellas solas, aunque han recibido puntual u ocasionalmente apoyo moral de algunos profesores, del alumnado, del grupo claustral de la asociación universitaria Eureka, de unos cuantos amigos de “Podemos”, del Partido Comunista de los Pueblos de España, del Colectivo de Jóvenes Comunistas y, por supuesto, de gente de otras ideologías bien distintas, pues aquí el problema no es otro que la dignificación del trabajo de seres humanos que ejercen una profesión honesta a la par que muy sacrificada.
SEGÚN el Comité de empresa, el administrador y el gerente de Valoriza “pontificaron” al citado Comité la imposibilidad de poder cumplir la totalidad del contenido del pliego de condiciones firmado con la Universidad de Málaga y otros acuerdos tácitos o verbales a que habían llegado en conversaciones con miembros del citado comité: 1º) en ningún caso, cubrir el 100% de las bajas, ni de las vacaciones; 2º) que no iban a cumplir los acuerdos anteriormente firmados con CLECE e Hispánica de limpieza; 3º) propósito de que las vacaciones se programasen progresivamente a lo largo del año por trimestres, para evitar los puentes y la saturación en Semana blanca, lo que generaría unas vacaciones distendidas a lo largo de diversos meses del año; 4º) que el inmueble de Deporte, que debe tener un turno de limpieza vespertino tardío y nocturno, e igualmente los sábados por las mañanas y por las tardes, se cubriría con personal no complementario, sino con el actual substraído de otras Facultades. Por otro lado, a mayor abundamiento, han incumplido algunas de las cláusulas propuestas y firmadas en la subasta, cuales: 5º) introducir tres máquinas barredoras de exteriores; 6º) una máquina para el lavado de contenedores de residuos; 7º) mejora de los módulos de almacenamiento de productos (en el Complejo de Deporte, están los productos, varios de ellos altamente tóxicos, en medio de los pasillos de los sótanos, con fácil y no pequeño acceso de público); 8º) los productos tienen que ser biodegradables y antideslizantes, no de elevada toxicidad, a pesar de su aparente tolerancia; 9º) vestuarios que cumplan las normas higiénico-sanitarias y de seguridad (en la Facultad de Derecho, que es donde desde siempre, los servicios de limpieza, junto con los de Informática –gracias a los eficacísimos Gabriel y Miguel–, están mejor valorados y admirados por el alumnado e incluso por el profesorado, sin embargo pocos se han dado cuenta de que el lugar de reunión de los profesionales de los servicios de limpieza se encuentra ubicado en el parking, inhalando las trabajadoras, muchas de ellas madres de familia con hijos pequeños, gases tóxicos de los vehículos e impactándoles el hollín de que está infectado el citado parking, cuya repercusión en la salud no se nota a corto plazo, pero sí puede llegar a ser trágico con el paso de los años…); 10º) carencia de un cuadro de control de limpieza de aseos, lo que no impide que realmente se limpien con frecuencia reiterada; 11º) falta de enfundadores de paraguas; 12º) en el pliego de condiciones se indica que todo el personal de Valoriza debe ir uniformado, incluyendo jefas de equipo y demás personal de la cadena de mando; se incumple de forma lamentable por parte de la empresa en relación a los cargos (a la por muchos considerada como más ágil y eficiente de todas las supervisoras de zona, Doña Begoña, nadie la ha visto con la indumentaria prescrita, ni la tarjeta de reconocimiento individual) y a la identificación del personal; y 13º) los sueldos de los integrantes del elemento laboral, en el neto, son bajos, máxime cuando hay trabajadoras, madres de familia numerosa, que han de levantarse a las 4,30 ó 5,00 de la mañana para entrar a trabajar a las 6,00.
AHONDANDO en las remuneraciones, otras, y nos referimos a supervisoras de zona, responsables o controladoras de Facultades, y nunca mejor dicho lo de controladoras, en realidad para algunas de las trabajadoras de la limpieza no hacen más que entristecerlas o afligirlas cuando hablan con ellas, como si fueran simples conuqueras (que no es una cosa fea). Este personal de control percibe complementos personales voluntarios por los trabajos realizados y fidelidad a los responsables máximos de la empresa. La discrecionalidad en el trato no es estrictamente discriminación, sino coincidencia derivada de la posible afinidad, aunque pueden aparecer también otros factores que sean tenidos en cuenta a unos sí y a otros no siempre.
LAS negociaciones se han llevado a cabo. La solución no ha sido posible. Las promesas han quedado en agua de borrajas y de cerrajas. El gerente de Valoriza, puesto en contacto con una parte del Comité de empresa, ha logrado atraer a buena parte de los trabajadores a su causa, ha dividido el Comité, y ha aplicado el divide y vencerás…, mejor dicho derrotarás. No hace falta pensar mucho para darse cuenta de que cualquier Comité de empresa, no es una República de Sabios, ni el paraíso de las ideas, pero debe ser al menos el lugar donde la gente honesta se pone al lado de los trabajadores y no de forma escandalosa al del capital benefactor y de los oligarcas financieros. Buena parte de lo avanzado y casi conseguido ha desaparecido como el submarino hundido por los nazis en la bahía malagueña durante la guerra civil. Una vez más, la clase trabajadora ha sido derrotada por el empresariado hábil y controlador. Ya, en su momento, grandes pensadores sociales como Pierre-Joseph Proudhon o Jean Jaurès fueron capaces de desacreditar estas negras artimañas de la clase empresarial, pero a medio plazo se vuelven en su contra, pues está demostrado que aquellas empresas que mejor funcionan son las que tienen a sus trabajadores más motivados y contentos, no las que fomentan la división en el elemento productivo, con sobres, prebendas ocasionales, regalitos y caramelos de menta. Que un gerente o un jefe regional se preocupen de poner la siniestra zancadilla, desde primera hora, a unas señoras, eso demuestra que él que lo hace, como mínimo, es poco hidalgo caballero, aunque se crea que lo sea.
DECÍA Voltaire, y en este caso no sin razón, en muchos otros no, que “el trabajo aleja de nosotros tres grandes males: el aburrimiento, el vicio y la necesidad”. No es esa la forma, ni la fórmula de que la gente trabaje a gusto y se sienta integrada en el proceso productivo, con ánimo complaciente. No se gana nada dividiendo y creándose enemigos. En cualquier caso la UMA tiene a su alcance un mecanismo de control de cumplimiento del pliego de condiciones de la empresa Valoriza.
LA lucha y las reivindicaciones sindicales van a continuar por otros derroteros. Desde el Comité de empresa, las sin cargo, van a seguir peleando aunque la empresa pueda pensar (lógicamente es una broma) en incinerarlas, como hicieron los de la pérfida Albión con Juana de Arco. El problema es que la que fue carbonizada…, tiempo después sería canonizada… Donde crecen espinas, luego brotan flores.
AHONDANDO en las remuneraciones, otras, y nos referimos a supervisoras de zona, responsables o controladoras de Facultades, y nunca mejor dicho lo de controladoras, en realidad para algunas de las trabajadoras de la limpieza no hacen más que entristecerlas o afligirlas cuando hablan con ellas, como si fueran simples conuqueras (que no es una cosa fea). Este personal de control percibe complementos personales voluntarios por los trabajos realizados y fidelidad a los responsables máximos de la empresa. La discrecionalidad en el trato no es estrictamente discriminación, sino coincidencia derivada de la posible afinidad, aunque pueden aparecer también otros factores que sean tenidos en cuenta a unos sí y a otros no siempre.
LAS negociaciones se han llevado a cabo. La solución no ha sido posible. Las promesas han quedado en agua de borrajas y de cerrajas. El gerente de Valoriza, puesto en contacto con una parte del Comité de empresa, ha logrado atraer a buena parte de los trabajadores a su causa, ha dividido el Comité, y ha aplicado el divide y vencerás…, mejor dicho derrotarás. No hace falta pensar mucho para darse cuenta de que cualquier Comité de empresa, no es una República de Sabios, ni el paraíso de las ideas, pero debe ser al menos el lugar donde la gente honesta se pone al lado de los trabajadores y no de forma escandalosa al del capital benefactor y de los oligarcas financieros. Buena parte de lo avanzado y casi conseguido ha desaparecido como el submarino hundido por los nazis en la bahía malagueña durante la guerra civil. Una vez más, la clase trabajadora ha sido derrotada por el empresariado hábil y controlador. Ya, en su momento, grandes pensadores sociales como Pierre-Joseph Proudhon o Jean Jaurès fueron capaces de desacreditar estas negras artimañas de la clase empresarial, pero a medio plazo se vuelven en su contra, pues está demostrado que aquellas empresas que mejor funcionan son las que tienen a sus trabajadores más motivados y contentos, no las que fomentan la división en el elemento productivo, con sobres, prebendas ocasionales, regalitos y caramelos de menta. Que un gerente o un jefe regional se preocupen de poner la siniestra zancadilla, desde primera hora, a unas señoras, eso demuestra que él que lo hace, como mínimo, es poco hidalgo caballero, aunque se crea que lo sea.
DECÍA Voltaire, y en este caso no sin razón, en muchos otros no, que “el trabajo aleja de nosotros tres grandes males: el aburrimiento, el vicio y la necesidad”. No es esa la forma, ni la fórmula de que la gente trabaje a gusto y se sienta integrada en el proceso productivo, con ánimo complaciente. No se gana nada dividiendo y creándose enemigos. En cualquier caso la UMA tiene a su alcance un mecanismo de control de cumplimiento del pliego de condiciones de la empresa Valoriza.
LA lucha y las reivindicaciones sindicales van a continuar por otros derroteros. Desde el Comité de empresa, las sin cargo, van a seguir peleando aunque la empresa pueda pensar (lógicamente es una broma) en incinerarlas, como hicieron los de la pérfida Albión con Juana de Arco. El problema es que la que fue carbonizada…, tiempo después sería canonizada… Donde crecen espinas, luego brotan flores.
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