En 2011, la empresa municipal de vivienda (Emvipsa) de Vélez-Málaga no renovó a
Margarita el contrato que tenía, y lo denunció ante los tribunales.
Dos años
después, el TSJ de Andalucía le dio la razón y Emvipsa la readmitió, pero la
despidió al día siguiente basándose en "motivos económicos".
En el momento del
despido, Margarita estaba embarazada de 3 meses y medio, pero el concejal de
vivienda alega que ellos no sabían que estaba embarazada.
"Cuando me despidieron
no me dio ni tiempo a decir que estaba embarazada, pero se me veía, y todos en
el ayuntamiento lo sabían", se defiende Margarita.
Hace dos años que Margarita Fernández dejó de trabajar para la empresa municipal
de vivienda del Ayuntamiento de Vélez-Málaga (Emvipsa) porque no le renovaron el
contrato. Coincidió con el cambio de Gobierno en la localidad, que ahora rige el
popular Francisco Delgado Bonilla. Desde entonces, Margarita, de 36 años, lleva
metida en los tribunales para que la empresa la readmita por una salida que ella
considera improcedente. "Fue todo una venganza del alcalde", cuenta a
20minutos.es.
El pasado mes de septiembre, después de varios procesos
ganados, una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía le dio la
razón. "Fue cuando estaba embarazada de tres meses y medio", recuerda Margarita.
"En la sentencia le decía (a Emvipsa) que me tenían que incorporar, y cuál fue
mi sorpresa que al día siguiente de incorporarme (ya en octubre) me mandan un
burofax de despido, es muy surrealista". Para Margarita, su caso se trata de
"una persecución en toda regla". Cuando se fue a la calle por primera vez,
llevaba 22 meses trabajando: "Entré a través de una oferta de trabajo del INEM.
Al pasar los 22 meses me tenían que haber hecho fija, pero ese mismo mes en que
cumplía el plazo me echaron", indica. Durante esos dos años, hasta que llegó la
sentencia del TSJA, Margarita estuvo en el paro —"cobré 7 meses y listo",
matiza— y metida en juicios con la empresa. La espera también le dejó secuelas:
"En todo este tiempo he desarrollado hipotiroidismo nervioso y he adelgazado 46
kilos"dice. "En mi juicio, el señor gerente le dijo al juez que para qué me iban
a renovar si sabían que me iban a echar", añade. La situación económica de
Emvipsa Antonio Martín, concejal de vivienda en Vélez-Málaga y consejero
delegado de la empresa pública Emvipsa, explica a 20minutos.es que cuando llegó
en octubre de 2011 a la empresa "había una sobredimensión de nóminas y se decide
no renovar su contrato temporal, junto al de otras personas. Algunas no están de
acuerdo con que no se les renueve y van a los tribunales".